13 diciembre, 2016


· BLUE ·

otra vez esa ilusión efervescente que dura dos capítulos
el preludio de un historia que jamás tuvo lugar
los suspiros y mi falta de control

otra vez aparece la angustia en mis sueños
lenta y cruda desintoxicación
música lenta, como si las notas te fueran a sacar de mi cabeza

otra vez me miro al espejo, a ese castillo en ruinas que se refleja
porqués sin respuesta
vagan por el nicho de lo que fue

otra vez los pretéritos inundan mis versos
la tristeza la protagonista
y tú el antagonista.









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   La vida da tantas vueltas que a veces nos encontramos en el centro de un huracán que no para y de repente nada depende de nosotros mismos sino de otros. Entonces hay que parar, parar y dar un paso atrás. El amor no puede ser quién tome nuestras decisiones, del mismo modo que el destino no puede ser quien domine nuestro futuro; y las casualidades están muy bien pero no para decidir qué haremos.
Una y otra vez me veo movido por fuerzas externas, ataduras que, en ocasiones, elegimos nosotros mismos y que nos devoran un poco de eso a lo que unos ilustrados llamaron libertad. 
Soy de esas personas que consideran que la libertad no tiene nada que ver con la acción sino con la capacidad, capacidad de hacer. Alguien libre es aquel que sabe que es capaz de hacer uso de su libertad sin ser necesario su empleo. En el amor pasa igual, uno ha de saber dónde empieza y acaba su libertad, la cuál varía en cada relación. No todos imaginamos el mismo tipo de relaciones y como tal, cada una evoluciona creando sus propias normas. Es por eso que la libertad en el amor no sea de manual ni esté estipulada en ningún sentido. La libertad podría ser efímera y permutable. El amor, al fin y al cabo, también lo es. El amor, quizá sea aquello que no podemos estudiar ni entender, es incognoscible. En mi opinión, cada vez más. Sin embargo, hay personas que se empeñan en encarcelar el amor y enjaularlo. Pero no. Este sentimiento es doble, es compartido y consensuado. 
Lo bonito del amor es compartirlo, que sea recíproco. Lo bonito es el amor. 


 the fashion sailor

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