Mostrando entradas con la etiqueta Vintage. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vintage. Mostrar todas las entradas

17 septiembre, 2017


sobrevivir






pants, trainers - pull and bear  sunglasses, coat - vintage  shirt - zara


Nos queda poco para empezar a borrarnos las letras del teclado, borrarnos las caricias que prometimos y escribí en la pared de mi habitación. Bebernos los vasos sucios que llevo días sin limpiar. Ahora hay un nuevo olor debajo de mis párpados y aparece en cada giro, en cada golpe de codo y en las sábanas que no me apetece cambiar. Es como si su cuerpo y el mío se hubieran hecho para acercarse bajo las estrellas. Pintaremos nuevas escenas en este techo que se cansará de escucharnos cómo nos unimos y de pronto un día surgirá. Y esa sonrisa que te gusta tanto comenzará a apagarse porque ha visto como hay unos ojos que ya no la miran, que ya no es la favorita y que ya no la besan. A la vuelta de la esquina ese sentimiento de agarrar el libro por el lado que menos le queda, saber que fin está solo a un par de hojas. Que no hay secuela que sepa coser el roto de un corazón, se ha acabado la cinta y ya no se puede pegar sólo. Y no habrá más salidas nocturnas ni besos en el ascensor. Ya ni recordaré cómo sabían los chicles que comías antes de verme, quizá los encuentre algún día y me sienta super incómodo pensando en a qué me recuerda ese sabor. Al final, recuerdos que se van y pierden uno y otro taxi pero que terminan por desaparecer en la carretera.




31 agosto, 2017

Un año menos que dolernos










El reloj ha vuelto a ponerse a cero y en el cielo nubes tapan el sol tiñéndose de un malva especial. Como si rayos y truenos quisiesen unirse a este principio que marca un final. Como si fuésemos inmortales luchando por un cambio, caminando descalzos, llorando despedidas y mordiéndonos los comienzos. Noches que duelen hasta la espalda y escalofríos que erizan la piel de un sin tacto. Viajes ciegos y promesas que se diluyen en un sorbo de cerveza. Trabajo hasta tarde y velas que se apagan solas. Subir la temperatura con un beso y bajarla con un no puedo. Empezar el año sin hacerle caso al calendario, comenzar de nuevo, marcarse metas. Nervios de última hora y un sin fin de retrasos. Nuevas ocasiones para decirlo. Para decir te quiero, que se nos había olvidado. Pensar en el noviembre que viene, por muy temido que sea. Acordarse de la vuelta del invierno y de sus frías noches solo. No hay incienso que valga cuando el olor a frío inunda una habitación. ¿Y si no te vas? Y si por un segundo alargamos los días que quedan de verano, por probar. Necesito que me digas más sí que no. Los atardeceres empezarán a llegar antes ansiosos de saber si tendremos o no un beso viendo como Madrid se hace noche. Chismes, cotillas, rumores. Si me dijesen hace un año que este viaje sería posible hubiera reído, llorado y me hubiese vuelto loco. Pero en pequeñas dosis ha parecido algo larguísimo. Una locura que no es como otra cualquiera. Llegar a lo más alto de una montaña rusa sin saber cuándo a esta se le antojará caer al vacío sin avisarte. Algún día nos cansaremos de no hacer planes de futuro. De ser los dueños de la improvisación. Nos cansaremos de nosotros tanto que no podremos mirarnos, entonces habrá que poner de nuevo el reloj a cero. Eso es lo que tiene vivir, cambiar y madurar. No creo en infinitos e historias sin punto final. Sí en comienzos, capítulos e incluso trilogías. Algún día recordaré todas las veces que no tuve respuesta, las veces que te vi jugando a esconderte, las veces que en ti hubo tormenta y las veces que no me dio tiempo a atecharme. Pero el reloj ha vuelto a ponerse a cero y estamos a tiempo de escribir un erase una vez. 




19 febrero, 2017


ANTES DE MORIRME







 



vintage- jacket
zara- pants / tee
primark- shocks
pull and bear- shoes

Como sabéis soy una persona de cambios, a veces son insignificantes pero otros son cambiarme totalmente el pelo. Lo peor es que estoy tan acostumbrado a hacer estas cosas y a cambios grandes que me doy cuenta que no les doy la importancia que le dan las personas. Estoy en época de repaso mental, hoy he comprado billetes a Asturias. No diré que he empezado el año con buen pie porque no ha sido así. No subía vídeos porque no tenía tiempo ni ganas y esto estaba también muy dormido. Lo siento, quiero ponerme a reanimar todo esto. Con suerte subiré post todas las semanas. 
Estoy como muy soso, ¿no? Hay veces que hay que darse cuenta de lo que te pasa por dentro para que por fuera lo puedan entender. Día a día voy aprendiendo cositas de mí y del mundo que me rodea. 

the fashion sailor

13 diciembre, 2016


· BLUE ·

otra vez esa ilusión efervescente que dura dos capítulos
el preludio de un historia que jamás tuvo lugar
los suspiros y mi falta de control

otra vez aparece la angustia en mis sueños
lenta y cruda desintoxicación
música lenta, como si las notas te fueran a sacar de mi cabeza

otra vez me miro al espejo, a ese castillo en ruinas que se refleja
porqués sin respuesta
vagan por el nicho de lo que fue

otra vez los pretéritos inundan mis versos
la tristeza la protagonista
y tú el antagonista.









jersey- pull and bear, pantalón - primark cazadora - zara orejeras- vintage


   La vida da tantas vueltas que a veces nos encontramos en el centro de un huracán que no para y de repente nada depende de nosotros mismos sino de otros. Entonces hay que parar, parar y dar un paso atrás. El amor no puede ser quién tome nuestras decisiones, del mismo modo que el destino no puede ser quien domine nuestro futuro; y las casualidades están muy bien pero no para decidir qué haremos.
Una y otra vez me veo movido por fuerzas externas, ataduras que, en ocasiones, elegimos nosotros mismos y que nos devoran un poco de eso a lo que unos ilustrados llamaron libertad. 
Soy de esas personas que consideran que la libertad no tiene nada que ver con la acción sino con la capacidad, capacidad de hacer. Alguien libre es aquel que sabe que es capaz de hacer uso de su libertad sin ser necesario su empleo. En el amor pasa igual, uno ha de saber dónde empieza y acaba su libertad, la cuál varía en cada relación. No todos imaginamos el mismo tipo de relaciones y como tal, cada una evoluciona creando sus propias normas. Es por eso que la libertad en el amor no sea de manual ni esté estipulada en ningún sentido. La libertad podría ser efímera y permutable. El amor, al fin y al cabo, también lo es. El amor, quizá sea aquello que no podemos estudiar ni entender, es incognoscible. En mi opinión, cada vez más. Sin embargo, hay personas que se empeñan en encarcelar el amor y enjaularlo. Pero no. Este sentimiento es doble, es compartido y consensuado. 
Lo bonito del amor es compartirlo, que sea recíproco. Lo bonito es el amor. 


 the fashion sailor

29 agosto, 2016


· 90'S KIDS ·

Pero ahí estaremos dispuestas a coger nuestro trozo de pastel. 
Oye, que nadie va a ganarnos a salvajes, 
Será una caravana en el desierto. 
Y saldrá de nuestra flaqueza, energía que no teníamos. 

No pararemos a dormir, bailarás, mi rubia, para mí. 
Hoy has vuelto a salvarme la vida y tú sin enterarte, sin enterarte tú, 
Sin enterarte tú. 
Caída libre. 






photography: @burninglow_
total look - Pull and Bear
accesories - vintage
  Que no haya subido vídeo esta semana por problemas anímicos, o por la resaca tan grande que tuve el domingo, me ha hecho dando cuenta de lo cometido que estoy a la causa de empeñarme cada semana en traeros nuevo material. Siempre intentando seguir en esa onda a la que llaman algunos y pese a que semana tras semana intento innovar, a menudo se hace cuesta arriba la forma en la que quizá otros tienen caminos muchos más fáciles que el mío. No quiero llamar a los celos a este juicio en el que nadie les ha dado la palabra. Pero a menudo me encuentro trabajando en lo que voy a hacer lo siguiente y de pronto veo como mi esfuerzo muchas veces no se ve reconocido. No quiero la fama ni el dinero de Pelayo Díaz, por ejemplo, o no aún. Simplemente digo que a veces la vida nos hace esperar demasiado, me he convertido en una de esas chicas que esperan en el baile de promoción a que alguien las saque a bailar y por más que me contoneo desde mi silla, siento dentro de mí que se hará de día, los chicos más apuestos se irán a casa y yo tendré que llamar a un taxi por mi cuenta. Y creedme que esa noche me hubiera puesto mis mejores galas, me hubiera hecho yo misma el vestido y caminado hasta algún High School americano con mi ramillete de flores en la muñeca queriendo decirle a alguien 'hey, mira, lo he hecho yo' pero de pronto nadie entiende el trabajo que conlleva hacer un buen vestido, hacer el patrón y conseguir día tras día coser un poco de ese traje. Muchas veces, ya os he dicho, pienso que igual no estoy haciendo el vestido correcto, que me equivoco, que no debería de asistir a ese estúpido baile de promoción, ¿promoción de qué? Lo que me revienta es ver como otra chica norteamericana cuyos padres tienen bastante más influencia que los míos, se codea con lujosos avances, se encuentra en su camino con tan solo flores y risas, y por supuesto, lleva un vestido que a todos parece gustar más que el mío. El suyo lo han hecho muchas personas que ni si quiera llevan ese reconocimiento, o lo ha pagado con una gran cantidad de dinero, o peor: se lo habrán regalado.
La vida es esa ruleta caprichosa que tarde o temprano nos pone a todos en su lugar, quizá yo hubiera preferido más el temprano que el tarde, pero, ¿qué le vamos a hacer? ¡¿Qué se supone que tengo que hacer?! ¿Ponerle más brillos a mi vestido? ¿Enseñar más carne que el resto? ¿Arrodillarme en el despacho del director? O, ¿seguir trabajando en mi vestido a pesar de que no se lleve el mérito que yo creo que merece? ¿Quién sabe? Cuan caprichosa es esta vida.


the fashion sailor

28 junio, 2016


·TAKE ME TO THE 90'S·

hay días que se amontonan como las hojas en otoño 
y abrazos que se quedan en el puerto de una ciudad pesquera

hay veces que te besaría y daría la vuelta al casete para seguir haciéndolo 
y volaríamos en un tiempo detenido por los dioses

hay veces que me gustaría cogerte de la mano y dejar de pensarte
y sentir ese tacto otra vez

hay veces que te sueño
y me levanto cansado de echarte de menos











photography @upinthehell and me
tee (camiseta) pants (pantalones) sandals (sandalias) bandana - vintage
wristband (pulsera) - La Señorita
sunglasses (gafas) - Springfield


   Tenía ganas de volver al blog, volver a tener tiempo para escribir y mostraros algo diferente. Actualmente estoy super dentro de esta onda noventera de fotos que parecen analógicas sin serlo, podéis verlo en mi instagram . La verdad es que he aprovechado este día así como un poco nublado para tomarme un respiro, quizá me vaya a caminar cámara en mano y buscar inspiración para mí y para ver si hago algo nuevo este verano. Quizá lo malo que tiene pensar en proyectos grandes es que se depende de muchas personas y soy tan autónomo y cabezón que a mí eso no me gusta nada. Pero ojalá cambiar de aires y traeros nuevas noticias que me apetecen enseñaros. Siempre pendiente de un mail o una llamada, así es mi vida, triste pero cierto. Espero que esa información llegue pronto tanto como para mal o para bien. ¿No odiáis lo incierto? Yo sí. Pero desde luego, no puedo odiar un 'no' porque ese 'no' me acerca más al 'sí' final. 
Hoy os traigo este look de, como dice mi madre, heladero. Estaba harto también de vestir solo de negro con que he decidido romper con esa tiranía y lanzarme a un total white. Espero que os guste. Un beso. 


the fashion sailor 

03 abril, 2016


· FIESTA EN EL INFIERNO ·











pantalón/pant - vintage
camiseta/tee - Primark
gafas/sunglasses - Misterspex
accesories - vintage
zapatos/shoes - Pull and Bear

  Vuelvo al blog con un look que me encanta con motivo para mostraros la neura que me dio el otro día y me corté todo el pelo yo solito con estas manitas. La verdad, estoy realmente dentro de la onda de los 90's, el nuevo disco de Fangoria me inspira grandiosamente y verme todas las temporadas de Buffy del tirón me han ayudado mucho a crear este look. Eso y el pantalón vintage que tiene más años que yo que me flipa su caída y su movimiento aunque me haga unas caderas que ni si quiera Kim Kardashian puede imaginar. Vamos, que soy uno más del clan con él puesto. 
Por otro lado se han acabado las vacaciones y las he despedido en un tren a las 9 de la mañana durmiéndome y pasándome de parada porque sí, porque lo valemos. Desde luego que hemos aprovechado esta semana santa, excepto para lo que viene siendo temas productivos. Esos, digamos que ni los he tocado. 
De repente todos los programas que usaba para editar vídeos se han estropeado con que este domingo no puedo subir la cover que tenía preparada, pero en cuanto esté arreglado el tema pues subiré el vídeo. 
Un beso a todos, echaba de menos hacer fotos y subir posts!

THE FASHION SAILOR